Si te guiaras por el título de esta
novela, pensarás que tu viaje será
introspectivo y melancólico, cosa que descartas
minutos después de
haber leído la primera página.Su autora Zoe Valdés usa un lenguaje por
demás florido, aunque algunos pueden llamarle netamente vulgar y otros
morirse de la risa con lo que dice. Al más puro estilo
cubano y sin
pelos en la lengua, de la mano de Cuca su protagonista, te narra tal
cuál las historias que viven sus personajes con pelos y señales de sus
miserias humanas de una habana prerrevolucionaria .Recurrente al
verbo cubano y explicita a la hora de dar detalles, te sorprenderá como
es difícil plasmar lo cotidiano en letras y hacer del desparpajo verbal
un arte. Es de reconocer que es su mayor mérito en esta novela.Mezcla todos los sentimientos,te hace enternecer, llorar y muchas,muchas veces reír.Para
mí el momento más cómico es cuando describe la curación de su
primo,asmático crónico y
ferviente católico, el cuál debido a una gran
cogida solamente queda atado a su ferviente catolicismo.Resulta fácil de leer y divertido a morir en algunas partes