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Síntesis y críticas breves

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En busca del Gran Kan

por : Quijano    

Autor : Vicente Blasco Ibáñez
EN BUSCA DEL GRAN KAN es una novela histórica de Vicente Blasco Ibáñez en la que trata del descubrimiento de América y, sobre
todo, del enigmático navegante don Cristobal Colón.
El ilustre novelista valenciano había estudiado durante muchos años (dieciocho, dice el autor en el epílogo de esta novela) la figura de Colón y eso le hace dudar de la tesis oficial acerca del origen genovés de Colón. Cosa que no hace, en ningún caso, por restar mérito en el descubrimiento a Italia para dárselo a España. Pues, como se prueba contundentemente en este libro, Cristobal Colón sin el respaldo español jamás habría llevado a cabo tan importante descubrimiento. En realidad, fueron los hermanos Pinzón, en especial Martín Alonso, los que tuvieron, después de la reina católica doña Isabel, una especial relevancia. Sin olvidar a Luis Santángel, el financiero valenciano de origen hebreo que aportó el dinero necesario para la magna empresa. Y no porque arriesgara su dinero tomando como prenda las joyas de la reina, según la versión más conocida, puesto que dichas joyas ya habían sido empeñadas con anterioridad a fin de sufragar la guerra de reconquista de Granada. Sin duda, Santángel, no era un filántropo, sino un hombre de negocios que vislumbraba grandes ganancias con el oro y las especias si se llevaba a buen término el proyecto de Colón.
Pero, ¿quién era Colón? ¿Un hombre sabio? ¿Un gran navegante?
Ni lo uno ni lo otro. Incluso parecía ignorar algo que era conocido, aproximadamente al menos, por los sabios de la época: las verdaderas dimensiones de La Tierra. Si no hubiera existido otro continente entre Asia y Europa, Colón y sus hombres hubieran perecido de hambre y de sed en la inmensidad oceánica. Pero, por fortuna, existía ese otro continente y Colón lo sabía, aunque erróneamente pensaba que era Asia. Y es que antes de llegar a España, Colón había vivido en una isla portuguesa y contraído matrimonio con la hija del gobernador de la misma. Posiblemente recibió las confidencias de algún navegante que llegó allí exhausto, moribundo, y que venía de aquellas tierras misteriosas que él, en su ignorancia geográfica confundió con el Extremo Oriente. Más pruebas de este oculto conocimiento de Colón se ofrecen en el libro que estamos comentando.
Tampoco demostró durante la travesía oceánica y en las posteriores navegaciones, ser un gran marino. Por el contrario, en muchas ocasiones fue aventajado por los Pinzones. Ni tampoco se caracterizó por el tacto y sentido de la justicia en el trato con la marinería.
¿Y cuál era su verdadero origen? Difícilmente podía ser genovés. Ninguno de sus escritos, incluso cartas familiares, está redactado en italiano, lo que ya es extraño. Además, aunque Colón no es un verdadero sabio, si poseía algunos conocimientos que difícilmente podía adquirir en aquella época el hijo de un tabernero, Domenico Colombo, que es la ascendencia genovesa que se le supone. ¿Que razones hubo para que, si no era genovés, fingiera serlo? Una muy importante, que los marinos genoveses de la época disfrutaban de gran renombre profesional; otra, más importante todavía, que lo hiciera para ocultar su verdadero origen. Porque quizás Cristobal Colón era judío, y en la España de la época los judíos estaban muy perseguidos, sólo se toleraban a lo que poseían grandes fortunas, los otros eran perseguidos, vilipendiados, repudiados. Y además ese posible origen hebreo del descubridor explica muchos rasgos de su carácter e incluso de su fisonomía.
Pero si misterioso es su nacimiento, no lo es menos en donde se halla sepultado. España y la República Dominicana se disputan la autenticidad de los restos que conservan. En el referido país caribeño, en Santo Domingo, en un bello monumento denominado “El Faro a Colón”, se conservan unos restos; en España, en la catedral de Sevilla, otros. ¿Cuáles son los auténticos? Vicente Blasco Ibáñez lo explica, aunque él mismo deja cabida a la duda. En la actualidad, aplicando el estudio genético, se han estudiado los restos conservados en Sevilla; los de Santo Domingo no han podido ser estudiados por no permitirlo las autoridades dominicanas.
En definitiva, una gran novela que nos ofrece excelentes conocimientos sobre un hecho histórico tan transcendental como lo ha sido el descubrimiento de América. Les recomiendo que la lean.
Publicado el: febrero 07, 2006
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