El país de octubre
El país de octubre, de Ray Bradury, publicado en 1954 es el lugar donde siempre está haciéndose
tarde, es el país donde las colinas son niebla y los ríos neblina; donde el mediodía pasa rápidamente, donde se demoran la oscuridad y el crepúsculo, y la medianoche no se mueve. El país que es principalmente sótanos, subsótanos, carboneras, armarios, altillos, y despensas alejadas del sol. El país que habita gentes de otoño, que sólo tienen pensamientos otoñales. Gentes que pasan por las aceras desiertas haciendo crujir la alfombra de hojas secas, con un sonido de lluvia que ya forma parte de sus vidas.
Un lugar donde los niños juegan con esqueletos y hombres alados llevan de paseo a sus sobrinos.
En esta serie de
cuentos Bradbury mezcla poesía y ficción, crea un un clima de tristeza y ensoñación, pero no es un clima opresivo, sino levemente melancólico que a veces huele a pasteles de manzana y otras a consultorio de dentista.
En este país las brujas se sienten a gusto y los parques de diversión son extraños refugios de personajes oníricos, perdedores y truhanes.
En este libro, un joven Bradbury añora la vida sencilla y campechana con gusto a limonada de su infancia, en una sociedad de posguerra que se recupera y cree en las posibilidades ilimitadas del modo de vida americano como autopista para llegar mas rápido a la meta del American Dream.