Este maravillosa narración corta es una oda al antihéroe.
El personaje principal es una persona común y corriente, pero
realiza acciones realmente extraordinarias que
finalmente le granjean la corona real.
Veamos, es un hombre rústico, tiene una ruda esposa, una granja, es pobre y realmente lo mejor que tiene es un perro que habla, aunque éste último es sumamente cobarde.
Por una desfortunada coincidencia, empieza a crecer el rumor (Iniciado por su perro parlante que adora a su amo) de que nuestro personaje es un hombre sumamente valiente y capaz de realizar proezas y da la casualidad de que hay un feroz y peligrosísimo dragón devastando el reino.
Finalmente nuestro héroe, después de muchos ruegos y con todas las de perder va en busca del dragón, puesto que los caballeros andantes del reino son un grupo de afeminados badulaques que se andan preocupando de sus peinados, uñas, el brillo de sus armaduras, banquetes y fiestas, posponiendo más y más el asunto de la caza del dragón mientras que la criatura hace de las suyas y naturalmente es el pueblo que sufre mientras tanto.
Egidio, encuentra una espada de aspecto betusto, que resulta ser ni más ni menos que la mítica "tajarrabos" una espada mágica especializada en matar dragones (la cual virtualmente realiza todo el trabajo).
El dragón se parece mucho a Smaug (dragon que aparece en "El Hobit" del mismo autor) pues puede hablar y tiene un enorme tesoro, pero tiene un gran sentido del humor, es super divertido y una vez que la espada le es mostrada se vuelve un manso corderito.
Nuestro Héroe, con el dragón conquistado y una enorme cantidad de tesoro, se va donde el rey, causando conmoción y en un abrir y cerrar de ojos, con la audacia del rústico
granjero, lo destrona y se adueña de su corona, su esposa se convierte en reina y hasta el cobarde perro parlante sale con sus pretenciones cumplidas.
Finalmente después de muchos años el dragón se despide, consolidada la dinastía de su amo, en busca de montañas en donde tiene escondidos más tesoros, para curar su amor propio. Increhíblemente cómico y mucho más ligero y menos lírico que "El señor de los anillos".
El mensaje de este cuento es que no se necesita ser especialmente dotado, ni ser el arquetipo de héroe, para hacer labores increhibles y sorprendentes.
Hay algo maravilloso e indomable dentro de cada uno de nosotros, que nunca debe ser subestimado. Si tienes Fe en ti mismo, Voluntad y Suerte (tajarrabos), la grandeza está allí esperando por tí.
Ánimo y mucha suerte.
Sinopcat