La faceta
literaria de un filósofo
Por Javier Rojahelis
Walter Benjamin, el mártir de la filosofía que puso
fin a sus días mientras escapaba de la persecución antisemita de los nazis, llega ahora a las librerías con un inédito libro de relatos. Dejando un poco de lado sus búsquedas más directamente ligadas al pensamiento, aunque algunos lo quieran inscribir y circunscribir al ámbito de la crítica
literaria, Benjamin es mostrado en esta selección llamada “Historias y relatos” (Edit. El Aleph) en una faceta de cronista y de literato que se maneja hábilmente en el género del cuento a la hora de retratar ambientes y personajes. El autor de “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” y de un texto fundamental como “El libro de los pasajes”, no abandona en el
ejercicio narrativo sus intereses más filosóficos. Si bien sus cuentos recrean parte de sus experiencias en sus viajes de veraneo y otros momentos personales, también es posible ver entre líneas la mirada especulativa de quien acostumbra encontrar en la cotidianidad el símbolo de verdades mayores. Por ello, luego de cada historia el ejercicio del lector debiera ser la reflexión y, mejor aún si se conoce la obra de Benjamin, la búsqueda de metafóricas consonancias entre los cuentos y su producción filosófica.