Es una novela de James Patterson con Alex Cross como protagonista. El informante de la policía
se encarga de su último caso y a la vez quiere ayudar a un amigo demostrando la inocencia de un antiguo compañero de combate. Éste ha sido condenado a muerte por triple
asesinato, el cual no ha cometido. Alex Cross busca ayuda en la armada y queda asombrado al ver que la armada aparentemente no tiene ningún interés en ayudar a uno de los suyos. El condenado es ejecutado. Pero el caso no queda cerrado por eso. A través de los no siempre claros indicios de un misterioso soldado de tierra, Alex Cross consigue desvelar los verdaderos asesinos. Se trata de tres antiguos soldados de élite que en el pasado actuaban bajo el nombre de “los tres ratones ciegos”, y ahora son sicarios que luchaban también en la
guerra de Vietnam y ahora se dedican a matar aparentemente sin razón alguna a los ex combatientes. Más adelante resulta que sí había razones por las cuales los mataban. Estas razones vienen de muy atrás de la época de la guerra en Vietnam. El demandante también es un ex combatiente quien desde su estancia – del corredor de la muerte – contrató a estos tres antiguos compañeros a matar a los demás. Él mismo se da a conocer a Alex Cross y le explica por qué tuvieron que morir estos veteranos de la guerra.