Es una narración en un lenguaje sencillo, pero conmovedor. Ivor, un ingeniero y chamán ruso, cuenta acerca
de su vida, su amor, sus estudios y su morir después de la catástrofe de
Chernóbyl en 1986 . De manera comprensible para todo el mundo, transmite aquí mediante su propia experiencia un conocimiento del hoy aún existente y vivo mundo
chamán. Y no solamente en Rusia, sino también a través de otros que transmiten este conocimiento cumpliendo órdenes en otros lugares. Sus palabras son también una llamada a todas las personas para reconocer que estos valores como el
''conocimiento tecnológico a toda costa'' lleva a la autodestrucción. Igualmente nos hace ver que siempre disponemos de ayuda y que se conserva cualquier conocimiento espiritual, celosamente guardado de unas personas elegidas, a las que tal vez no siempre reconocemos a primera vista como un salvador de almas.