Investigación sobre el poder
espiritual llamado
Silencio, presente en una mente vacía y alerta,
liberada del complot del nombre y de la forma. Excelente ensayo sobre el aquietamiento y silenciamiento interiores como pasos primeros e ineludibles en el sendero de creciente concienciación, o sendero
espiritual. Rohit Mehta, quien fuera eximio escritor, multieditado en toda la India, le hinca el diente al Dhyana, a la fase de la vía meditativa por excelencia en que la abstracción más plena y la absorción en el
silencio (el Espíritu, en última instancia) constituyen los pasos indispensables para alzarse súbita y efectivamente de la región de las sombras y los sueños (en que vivimos permanentemente) a la esfera del alma espiritual, reino del vacuum, de la ausencia de formas y agregados psicológicos, de la Total Realidad o Totalidad. La esfera de la Total Presencia del Alma Universal, maniestada bajo la impronta mental del silencio; un sendero que explorar y a través del cual progresar en el camino de la meditación, mediante la cesación de las turbulencias mentales y la inhibición de los pensamientos , del deseo y de la gravitación del propio nombre, de la autoimagen y de los valores mundanos. Rohit Mehta apela para esta exploración contemplativa a la obra La Voz del Silencio, de Helena Petrovna Blavatsky, la cual le sirve como base para sus comentarios -sólo como plataforma de lanzamiento- a fin de profundizar en el área menos explorada de nuestra naturalza, la espiritual. El reino del Silencio.