Las fuerzas ocultas tras los elementos de la
naturaleza y de los sentidos del hombre, su interacción
habitual y la forma en que se obtienen cambios que afectan los estados perceptivos, todo ello está en este arcaico tratado fundado en la tradición escatológica del Tantra hindú. Rama Prasad, el erudito autor, abunda sobre las influencias siderales y horarias en la manifestación de las distintas modalidades de la vida, en particular en conexión con el epítome de la experiencia de la
Naturaleza, el ser humano, aportando sugestivas insinuaciones sobre las estrategias y medios a emplear para alcanzar resultados de todo orden: material, personal, contemplativo. La Sra. Blavatsky, contemporánea del autor, advirtió sobre los riesgos que apareja el intentar llevar a la práctica las pautas y sugestiones del libro, particularmente la pérdida de la salud física y mental. Todos los trabajos sobre la propia energía y sus centros sutiles, sólo pueden ser realizados bajo la dilecta supervisión de un Siddha, un Yogui consumado que haya pasado por el proceso de afloramiento de las facultades psíquicas y que controle y regule las prácticas de su díscípulo. Más allá de esta advertencia, el libro aparece a la lectura del investigador occidental como un sumario de conceptos naturalistas de difícil captación, dada la ajenidad de la cultura y la tradición de la que proviene.