En los
años cincuenta varios hombres son asesinados sin que se pueda determinar el móvil de dichos crímenes. Se trata de
gente normal, de diversas nacionalidades y ocupaciones, sin enemigos, sin negocios turbios, sin nada en común. Pero un
judío dedicado a la caza de nazis recibe la información de que un importante nazi, el doctor Menguele, puede estar relacionado con el asunto; descubre que esas muertes no son más que el último paso de un proyecto que empezó hace
años y se inicia así una desesperada carrera contra el tiempo, una lucha titánica contra la organización más disciplinada.
El libro está bien escrito, se lee con rapidez, logra captar la atención y el interés del lector desde la primera a la última página, lo sumerge en una acción que no admite ni descansos ni pausar, llena de sorpresas.