Durante el
viaje de regreso de una de las raras veces en que Hastings
realiza su tarea de secretario, se
encuentra
en un tren en Francia con
una joven, según él muy atrevida y maquillada de una forma
extravagante, con la que hace un viaje muy ameno. Al despedirse le
pregunta su nombre y esta contesta: Cinderella.
A la mañana siguiente, Poirot recibe una carta de un tal M. Renault de
Francia, quién le pide lo visite, pues necesita ayuda inmediata.
La carta solo contiene indicios de unos misterioros perseguidores de
América del Sur, que tratan de descubrir un secreto y quieren
asesinarlo.
Poirot y Hastings parten hacia su objetivo pero al llegar se encuentran
con que ya es demasiado tarde. M. Renault había sido asesinado en la
noche y su cadáver había sido encontrado en la mañana en el campo de
golf que se
encuentra detrás de la casa.
Madame Renault, a quien una servienta había encontrado atada y
amordazada en su cama, relató que en la noche dos enmascarados habían
penetrado en la habitación y había obligado a su esposo a acompañarlos
a un lugar desconocido.
Al no poder evitar el delito, Poirot se dedica a aclarar el caso,
mientras Hastings queda fascinado por los raros métodos usados por el
mucho más activo funcionario judicial y comienza a dudar del
estado mental de Poirot porque sus preguntas y acciones le parecen
descabelladas. La pista más importante para Poirot es un antiguo caso
que se le parece al asesinato de Renault, pero, cuáles son las
circunstancias?
Rápidamente el hijo de Renault se convierte en el principal sospechoso,
que por pura casualidad se encuentra de viaje por Sudamérica. También
cierta Madame Daubreuil y su hija resultan sospechosa. Finalmente
vuelve a aparecer Cinderella y en su enamoramiento, Hastings le enseña
en lugar del hecho, el cadáver y el
arma homicida y olvida volver a
cerrrar una importante puerta. Poco después se pierde el arma y en el
edificio adyacente se encuentra otro cadáver que aparentemente ha sido
asesinado con el mismo arma. Repentinamente Hastings debe reconocer que
su amada se ha convertido en la principal sospechosa, no le queda
otra alternativa que trabajar contra su amigo Poirot para evitar que
Cinderella sea condenada. Sin embargo, ya Poirot trabaja sobre la pista
correcta.