Nos quejamos de la situación y nos parece que Dios se encuentra muy alejado de nuestros propios problemas. Pareciera que
navegamos por un mundo plagado de prejuicios, donde las cargas que llevamos a veces parecen ser insostenibles, como aquellas que llevaba a loa marineros ingleses a la muerte antes que la Linea Plimsoll fuera una realidad en la navegación marítima. Plimsoll luchó para defender la vida de los marineros que se exponínan a toda clase de peligros sin ninguna garantía. Necesitamos enfrentar los retos de la vida.La lucha entre el consumismo de nuestra sociedad que busca los satisfactores en los bienes materiales, y los verdaderos valores del Reino, que no se pueden medir en nuestros términos económicos. El Pastor Gary Inrig nos enseña que el
contentamiento está en la generosidad hacia los demás, y el reconocimiento de que nuestros satisfactores sólo pueden ser suplidos por la Gracia de Jesucristo. Cultivar una relación excelente con Dios es la base de nuestra felicidad.