Cuando el sacerdote Elí observa a una mujer que derrama su alma, la confunde con una ebria, y le llama la atención. Sin embargo,
Ana le cuenta su agonía porque no tiene un hijo y es despreciada por esa condición. Ella le ha dicho a Dios que si le concede un hijo, se lo ofrecerá a su servicio y no lo rapará en los días de su vida. Dios le concede a Samuel, y ella, luego de destetarlo, lo entrega al servicio del templo. una noche durmiendo allí, Samuel, es llamado por Dios, y le es revelado que el sacerdote Elí será castigado porque ha permitido a sus hijos corromper el culto a Dios y él no los ha estorbado.
También, en este libro se relata el momento en el que los hijos de Israel piden "rey como las otras naciones", y Dios le edice a Samuel que no lo han desechado a él, si no al mismo Dios.
En esta obra universal de la literatura, la Presencia de Yavhé, Dios de Israel, evidencia el amor del Creador y prefigura la figura de Cristo Jesús que vendría a liberarnos de las obras malignas, pues como se dice en la carta de Juan, "para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo". En el primer libro de Samuel, Dios se manifietsa en Su pueblo y le perdona su obstinado proceder, cuando en lugar de buscarle, se van tras los baales y los demás llamados dioses, cuando El los libertó de la esclavitud en Egipto, y esto prefigura como el ser humano prefiere vivir en su Egipto de pecado y se regodea en él, en lugar de salir a la libertad en la fe de Jesús. Samuel es el Juez de Israel con el cual comienzan los reinados de Israel y de Judá.