¿Puta?, ¿quién puede llamar puta a una institución?, es la primera pregunta que uno se hace con
la lectura de este libro que es de un autor colombiano. No insulta a los valores del cristianismo, ni a la relación que pueden tener estos valores en la vida diaria de las personas. Lo que critica, y lo hace fuertemente, irónicamente, es a las autoridades de la Iglesia Católica, al Vaticano, y a todos aquellos que se han aprovechado del poder de esta institución en su beneficio. Dinero, intrigas, trata de mujeres, venta de indulgencias, pedofilia, todo ese tipo de actividades política y moralmente incorrectas que se han efectuado con el respaldo de una institución reconocida a nivel mundial por ejercer poder a través de la fe.
Las palabras de Fernando Vallejo son fuertes, calan hondo y a más de a algún católico practicante podrán provocarle rechazo, rabia o indignación. Sin embargo, la historia en sí está bien escrita porque se fundamenta con hechos, documentos, fechas, situaciones y un acabado análisis de la Biblia, en la que dice que no es original, sino una copia de otros textos que existían en otras religiones.
Pese a sus contras, más que los pros, es interesante reunir la discusión teórica que propone el autor, aunque cansadora a veces, da un espacio en nuestra mente para pensar, abrir nuestra mente y entender a otros, que se apegan más a las malas costumbres que a la fe.