DESMITIFICAR EL GEN
El descubrimiento de la estructura del ADN (acido dexosirribonucleico), ha derribado la frontera
entre los objetos inanimados y los seres vivos. Lo que hay de común en las cosas que se dicen vivas es la presencia de ADN en sus células,
Todo esto lleva a pensar en lo que pasaba en el siglo XVIII, cuando se creía que un principio quemante explicaba el fuego: la diferencia de peso entre un trozo de madera y sus cenizas, era lo que había dado el fuego y lo llamaban flogisto, hasta que LAVOISIER dijo que se trataba de una combustión con el Oxígeno y no con el flogisto, lo que hacía comprender el fuego.De la misma forma no hay un principio vital para explicar la vida.
Las religiones todas, hablan de este principio vital, sostenido por la Divinidad. El estudio del ADN ha conducido al hombre a tener que formular la Genética , que no es otra cosa que la teoría de la herencia. La Genética está construida sobre una idea precisa: “ lo que se transmite de generación en generación no es el carácter hereditario mismo, sino el GEN (construido a base de ADN), que es determinante.”
Cómo la genética sostiene que cada rasgo, cada fenómeno de la vida de un organismo, tales cómo el color de los ojos, la estatura, es debido a la acción subyacente de uno o varios Genes, es lógico concluir que la identificación de estos Genes permitirá encontrar la clave explicativa de estos fenómenos. Y así, supuestamente, se ha comenzado a aislar el Gen del Cáncer, de la Inteligencia, del Deporte, de la Esquizofrenia y hasta el Gen de la fidelidad conyugal
Pero todos estos resultados, no han hecho sino relativizar el papel del Gen. Una mutación genética, pese a estar asociada a una cierta enfermedad, no siempre conduce a un desarrollo de la misma, pues hay sujetos que escapan a esta programación. Por eso ya se comienza a hablar de componentes genéticos y nó de determinismos genéticos.
Lo que sí se impone es que la vida reposa sobre interacciones libres, guiadas por la selección natural y nó bajo la dictadura de un guión–programático, que cómo un Dios está inscrito en el ADN.
La genética plantea una nueva problemática, que parece oponerse a la Evolución y a la forma materialista de ver el desarrollo de la naturaleza que sostuvo Darwin.
Pareciera que la Herencia, no se basa sobre una unión material que liga o une los ancestros a sus descendientes, sino que acude a una unión virtual, a una información, a un programa que está grabado en una molécula magica el ADN
Y así, uno puede preguntarse: ¿Porque tenemos brazos? Y responder: Porque nuestros genes llevan el programa de nuestros brazos. ¿Porque tenemos sexo? Y responder: Porque nuestros genes llevan el programa del sexo. Y llegar fácilmente a interrogarse: ¿Porque los pájaros viven en los árboles? Y responder con la
religión: Porque Dios lo ha querido.
Este tipo de genética al considerar que la estructura del organismo está programada no llega a generar una explicación. La explicación la busca en otra parte, cómo la religión que la envía al cielo, la genética la envía hacia el Gen que se esconde en la molécula y todo parece una ilusión.
Y el hombre y todo lo vivo están sometido a esa ilusión, o cuando menos a una programación pre–concebida por ALGUIEN.
El problema consiste en que debemos reconocer nuestra propia libertad y concederle esa misma libertad a los millones de células (cada una un ser vivo) que habitan en nosotros, y que sin saberlo, nos hacen vivir, pensar y soñar.
Estas células (seres vivos), no viven en nuestro cuerpo bajo la obligación de hacernos vivir, ellas viven, cómo nosotros, bajo la obligación de vivir simplemente. Una neurona, aislada, ella sóla no piensa, solamente come, otra cosa es que al ser estimulada para alimentarse, realiza una conexión con otras neuronas y así permite el proceso de transmisión que caracteriza el pensamiento. Lo mismo puede extenderse para las moléculas.
De lo que se trata es de aplicar de una manera estricta la teoría de la Evolución extendida hasta la célula y la molécula, en la misma forma en que hoy se hace, comunmente con las plantas y los animales.
El ADN, forma un conjunto de moléculas suceptibles de participar en muchos procesos, de las cuales emergerán o sobrevivirán las más probables y las más estables.
En general se puede decir que las células y los animales tienen más necesida de Nutrición que de Información.
Las células no son gobernadas por señales, sino por la materia.
La unión material que liga los ancestros con sus descendientes no puede ser sustituida por una unión virtual, una información o un programa. Esto es seguir considerando lo vivo, cómo constituido por partes que no tienen papel fuera del todo, cómo las máquinas concebidas por el hombre, de acuerdo a una planeación previa.
La tecnología actual del hombre le ha permitido dominar y transformar los electrones en música. Pero los electrones que la consituyen existían desde mucho antes de que hubiéramos aprendido a manejarlos. En una máquina cada componente, no tiene ningún sentido, tomado aisladamente. Pero un electrón o una célula sin organismo al cual estar asociados permanecen siendo un electrón y una célula que existían mucho antes que nosotros los humanos.