La
novela está escrita en clave de investigación histórica. Su
protagonista, Marco Lucio Numa, ilustre romano recibe la orden
de viajar a Iberia y realizar una exhaustiva investigación sobre la figura del heroe lusitano Viriato, que tantos problemas había ocasionado a los ejércitos romanos, y cuyo asesinato a traición, había cubierto de oprobio a la poderosa República romana.
Marco Lucio Numa, hombre íntegro y valiente, comienza un viaje lleno de dificultades, peligros e incomodidades, visitando lugares, conociendo acontecimientos, hablando con hombres y mujeres que vivieron y lucharon con el mítico caudillo. La admiración de Roma por Viriato, a pesar de haber sido un mortal enemigo y la devoción incondicional del pueblo ibero que luchó con él, acompañarán al investigador romano, transformándolo interna e ideológicamente más allá de sus propios deseos y experiencias.
El autor ha realizado una exhaustiva labor, semejante a la de su
protagonista, reuniendo información de historiadores clásicos que enlaza hábilmente con detalles argumentales aportados por la licencia novelística. Pero tanto la
novela como su autor tienen aún muchos más vínculos: A pesar de su rigor histórico y su calidad literaria, además de su interés narrativo, permaneció relativamente muy poco tiempo en las librerías y distribuidoras, y su autor Fernando Barrejón la retiró de la venta, por lo que es muy difícil conseguirla, salvo que se realice una labor casi policíaca y se encuentren los contactos adecuados. Diríase que para acercarse al conocimiento histórico de la mítica figura de Viriato es necesario purificarse de todo juicio u opinión, proveerse de voluntad y respeto para llamar a las puertas del templo de la historia, al que tan acertada y hábilmente nos ha dirigido el autor