Esta es la historia de la increíble vida de Anita Delgado, una joven malagueña que se casó con el
maharajá de Kapurthala
hasta que su relación terminó con uno de los mayores escándalos ocurridos en la India inglesa, una India a punto de extinguirse.
Y al tiempo que somos testigos de esta relación, de su evolución en el tiempo, de los problemas que ha de sortear, Javier Moro nos da información de India, de todos los mundos y dioses que vivían y viven en ese continente, de las increíbles extravagancias de los últimos maharajás, del auge y la decadencia del Imperio Británico.
Reconozco que lo que más me ha gustado ha sido esto último, el aprender como era la India al inicio del siglo XX, la India que conoció Gandhi, llena de injusticias y de sorprendentes costumbres, de colores, olores y contrastes; el ver cómo los protagonistas de la novela: Anita y el
maharajá, símbolos de la unión de Oriente y Occidente, se mueven entre ambos mundos, educando a sus hijos en Europa y después pretendiendo hacerles volver a la India a vivir bajo el yugo de las tradiciones hindúes.
Para mí, más que el libro de una historia de amor (y no me estoy refiriendo a la relación entre Anita y el maharajá), es un libro que habla de una parte importante en la historia de un país, de su inicio.