SIGRID-MARIA GRÖSSING: “KAISERIN ELISABETH UND IHRE MÄNNER”; Ueberreuter, Viena, 1998 (238 páginas).
En este libro,
dividido en ocho capítulos que no obligan a una lectura secuencial, la autora explora las facetas de las
relaciones de la hermosa
emperatriz Sissi con algunos hombres - relaciones éstas que son parte del mito que aún hoy atrae y fascina a sus biógrafos – e intenta echar luz y abrir el camino a una mejor comprensión del poder casi mágico de atracción que ella poseía, mientras parecía indiferente a las pasiones que provocaba.
Cuentos cortos, bastante superficiales, a pesar de su intento de convertir los retratos de sus personajes en psicogramas, relatan la relación problemática con su padre poco convencional, Max de Baviera; con su primo, el futuro rey Ludwig II, parecido a ella en muchos aspectos; describe la relación con su único hijo varón, Rudolf, con quien nunca pudo tener un contacto profundo; sus largas cabalgatas en la campiña inglesa con su acompañante y admirador Captain Bay Middleton; investiga el vínculo profundo que la unía al conde húngaro Gyula Andrássy y elabora algunas hipótesis acerca de las consecuencias de esta amistad para el devenir político del imperio austro-húngaro; relata un episodio bastante gracioso en el cual, durante una fiesta de carnaval donde ella apareció de incógnito, conoce a un joven aristócrata con el que mantiene una correspondencia bajo seudónimo durante muchos años, y luego concluye con una pequeña reseña biográfica de su asesino, el anarquista Lucheni.
Son cuentitos simpáticos, sin mucha trascendencia, con un mínimo de referencias históricas, historias que no exigen mucho pero tampoco aportan mucho. Aunque sin pasión y sin humor, están bien escritas y dan cuenta de la notable capacidad de síntesis que tiene la autora. Un anecdotario ameno que no devela demasiado los secretos del alma de la enigmática emperatriz.
Una lectura amena, fácil de leer y fácil de olvidar.