GERHARD HERM: “WER
DEN BÄREN UMARMT”’; (QUIEN ABRAZA EL OSO), Econ Verlag GmbH, Düsseldorf, 1993.
“Quien abraza el oso debe bailar con él” dice un proverbio ruso. Y este baile, apasionado y tormentoso - que el príncipe Potemkin, el extravagante administrador y endemoniado favorito de Catalina de Rusia obliga a bailar a la emperatriz - es el que narra esta novela.
El autor describe las maravillas orientales, el esplendor y la
vastedad de las tierras, las diferentes culturas, la magnificiencia de sus palacios, los cosacos y los tártaros, los utópicos proyectos de unificación, las intrigas entre los poderosos y los levantamientos de los pueblos a través de los ojos de otro escritor alemán pero de aquella época: Klinger, un dramaturgo compañero de Goethe de la adolecencia que viaja a Rusia como informante del Zarevich.
El resultado es excelente y transporta
al lector, por momentos como en una alfombra mágica, a los misterios de esa Rusia, tan diferente a Occidente en su espíritu. A
pesar de que no hay muchos personajes aparte de Catalina y su corte, Potemkin y los suyos, el jefe de la policía secreta, los cambiantes favoritos, Pugatschov el visionario rebelde, el emperador alemán y su séquito, es realmente magistral la forma en que toda Rusia cobra vida y se hacen palpables sus costumbres, sus religiones, sus problemas y la vastedad de su disímil territorio a través de las magníficas descripciones.
El lenguaje que emplea el lector es muy rico, muy riguroso y denso, obligando a leer con mucha lentitud a pesar de que la trama en sí no es compleja. El libro también tiene como característica que deja escenas ligeramente inconclusas para ser retomadas más adelante. Esto mantiene en ascuas al lector que espera las respuestas y los desenlaces que recién va a poder encontrar en otro momento. Una lectura que presupone cierta pausa y reflexión.
Más sinopsis sobre WER DEN BÄREN UMARMT