Un
interesante y “picante” libro
del médico peruano Fernando Cabieses, revela las extraordinarias
propiedades del milenario
condimento andino: el ají. Principal ingrediente de muchas de nuestras comidas. Nuevamente la sabrosa gastronomía peruana es tratada en un interesante libro. Pero esta vez desde el punto de vista médico. “Antropología del Ají”, es el fruto de un concienzudo trabajo de investigación del famoso neurólogo Fernando Cabieses, quien analiza la capsaicina, molécula del ají que produce el picor que tiene grandes efectos benéficos sobre la
salud humana. El Dr. Cabieses afirma que la capsaicina actúa específicamente sobre las neuronas que trasmiten la sensación de dolor, cuando el picor es continuo el efecto doloroso se transforma en insensibilidad. Por eso cuando mordemos un ají, la boca arde tremendamente lo que el cerebro lo traduce como dolor. Lo cual hace que nuestros medios de defensa reaccionen produciendo endorfinas, sustancias que mitigan el ardor, transformándolo en una agradable sensación de placer y euforia. Tales efectos analgésicos y vigorizantes hacen que las personas adquieran mayor energía para enfrentar los avatares de la trajinada vida moderna. También, se sabe que el ají en todas sus variedades contiene grandes cantidades de vitamina c, superior a cuatro naranjas juntas. Lo que ya es bastante. Industrialmente se aprovecha las bondades del ají en la preparación de cremas analgésicas, así como en aceites y sustancias aromáticas. En el Perú el ají es un condimento que no puede faltar en la meza de las familias de todos los estratos sociales. El ají no solo tiene buenas propiedades alimenticias, también es bastante utilizada en la medicina popular. Se
utiliza por ejemplo para regular los trastornos digestivos y como un natural estimulante sexual, de allí que el famoso ceviche es considerado como un plato afrodisíaco. Otra de sus propiedades es aliviar los ataques de asma – en hervido- la tos seca y los síntomas del resfrió. El ají también es un poderoso estimulante del apetito, tiene propiedades bactericidas, se utiliza para aliviar el
dolor de muelas y de oído y muchas propiedades más que son cuidadosamente explicadas en el interesante libro. Un modesto condimento que se presenta en diferentes variedades, colores y tamaños, fiel acompañante de nuestras comidas, un poderoso tónico natural que mejora nuestra salud y estimula benéficamente nuestros sentidos. Comer ají en raciones normales diariamente es mantenerse vital y saludable. Reseña: Fernando J. Pebe
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