¡Me gusta este libro! Lo primero que
llama la atención es su gran tamaño, es tipo folio, con unas
150 páginas, de textura flexible, fácil de manejar, esmeradamente cuidadas y a todo color. Siempre en su línea, el libro se desarrolla dentro de un buen gusto, elegancia, y al mismo tiempo sencillez que te dan confianza para introducirte en el mundo de la
cocina sin tener la menor idea.
Empieza, además de con el prólogo claro está,
con una serie de recomendaciones previas a cocinar, un breve vocabulario, una muestra de los utensilios a utilizar y unos conceptos básicos siempre usados a la hora de realizar un menú. Cuatro capítulos, que después de haber visto otros libros de cocina, me sorprenden gratamente, pues en ocasiones, para los más profanos en estos temas, cuando alguna obra nos habla de términos como humear, napar o cuajar, o nos hablan de patatas panadera, escaldar tomates, o partir en juliana se quedan totalmente confundidos, pues son eso… novatos que desconocen ese mundo y su terminología.
Pero siguiendo con el libro, encontramos tres capítulos más: primeros platos, segundos y postres. En cada uno de estos, hallaremos además de todos pasos fotografiados a modo de secuencias, una descripción tipo instrucción de la elaboración del plato y la lista de ingredientes. Cerrando cada página, y siempre sobre el plato en cuestión, habrá dos párrafos más, uno titulado Consejo de Cocina…. Y otro, llamado “Anota”, en los cuales se informará de algo más sobre los principales ingredientes que se hayan usado y/o el plato en cuestión.
Resumiendo
es un libro que con gusto mancharía de salpicaduras si fuera necesario, pues ello indicaría, como decía un gran amigo mío chef, que le he dado uso. Inconvenientes de este libro, ninguno, ventajas, todas.