La persona “picada” por la ambición de ascender, encuentra aquí, en forma clara y precisa, las reglas que le permitirán llegar
a la cima de cualquier organización. Su autor, Jeffrey J. Fox, ofrece al lector sesenta y dos reglas con gran sentido práctico y orientadas, sin titubeos, hacia el objetivo propuesto. Estas reglas se pueden clasificar en: REGLAS PERSONALES tales como: mantener buen estado físico, no fumar (por salud y por las implicaciones de convivencia laboral), dedicar un tiempo diario a la reflexión, mantenerse bien vestido (de acuerdo a las circunstancias), ser ordenado, disponer siempre de un cuaderno de apuntes (para registrar ideas y observaciones), no llevar
trabajo a casa y, por ningún motivo, dejar de tomar vacaciones; mantenerse informado, sobre todo de lo que pudiera incidir en el aspecto laboral; tener hábito de lectura e interés por la
superación personal; ser cortés con todas las personas y en todos los momentos; atreverse a innovar, con responsabilidad, pero también con osadía. REGLAS DE RELACIONES LABORALES Y HUMANAS: evitar reuniones festivas con compañeros de trabajo, bien sean subalternos o superiores; no salga a beber con los muy allegados de la empresa; tenga colaboradores, de todas las dependencias de la empresa, para enterarse de aspectos internos que no han estado a su alcance; conozca a todos por su nombre de pila; trate a todos como si fueran especiales; hágase acreedor a pertenecer al grupo élite que toma las decisiones fundamentales de la empresa; sea prudente, haga quedar siempre bien a los jefes; nunca escriba un memorando en malos términos para un compañero; conviértase en un buen trabador de lo que le corresponde; nunca pague menos por un trabajo, al contrario, es preferible que se exceda con un poco más, de esta manera la persona agradecida siempre deseará trabajarle y hacerlo bien. REGLAS PARA EL ASCENSO LABORAL: acepte siempre el puesto mejor remunerado; busque los cargos de la línea jerárquica y evite los cargos burocráticos que no están en el eje de las ventas, pues son fácilmente removibles; realice las actividades duras en las que nadie desea participar; sea el primero en llegar y el último en retirarse; no trate de ocultar un error gigante, pues sería como intentar ocultar un elefante en la oficina; permanezca acompañado de una actitud de convertir todo revés en victoria; cada dificultad es una nueva oportunidad... ¡aprovéchela!