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Érase una vez... El Universo, los Dioses, los Hombres
w:st="on" ProductID="la Grecia">la Grecia Antigua.
In illo tempore (en aquel tiempo) se va sucediendo el origen del Universo, la guerra de los dioses y la consiguiente soberanía de Zeus, el orden del mundo a partir del caos, el espacio de los humanos, el robo del fuego por los hombres, Pandora y la creación de la mujer,
la Guerra de Troya, el itinerario de Ulises, las aventuras de Europa, Dioniso en Tebas, el destino de Edipo, Perseo, la cacería de las Gorgonas.
El autor-investigador revive los mitos tal como un día le vinieron de maravilla para entretener por las noches a su pequeño nieto Julien. Con el tiempo se decidió a editar sus narraciones e indagó aún más en las versiones múltiples de la tradición. “Quise que la voz que otrora, durante siglos, se dirigió directamente a los oyentes griegos y que luego enmudeció, se hiciera oír nuevamente por los lectores de hoy; y si en alguna página lo he logrado, quise que fuera su eco el que siguiera resonando”, declara Vernant.
Y vaya si lo logró. Comienza con esa abertura llamada Caos, un vacío insondable junto a la Tierra, Gea, la madre universal, junto al amor primordial Eros, Urano el cielo y Ponto el agua. A partir de allí entran en el juego los Titanes (hijos de Gea y Urano) y especialmente uno de ellos, Cronos, que castra a su padre Urano para separarlo de Gea.
Sucederán la guerra de los dioses y el triunfo indiscutible de uno de ellos, Zeus, que ya en su trono y a partir del caos instituye un universo divino de orden jerárquico, tanto político como jurídico. Su primera esposa será Metis, devorada por Zeus, que pare desde su cabeza a Atenea.
Los dioses no se limitan a habitar el Olimpo sino que conviven con los humanos en algunos lugares de la tierra. Y aquí viene el gran dilema, ¿cómo distribuir los lugares entre los dioses y los hombres? Zeus decide ocultar a los hombres el fuego y Prometeo se encargará de robarlo, pero a partir de entonces los hombres deberán trabajar para vivir, han recuperado un fuego “nacido” que indefectiblemente va a morir.
Un capítulo apasionante merece la Guerra de Troya. Todo comienza en la cima de Pelión con las bodas de Peleo y la diosa Tetis. Éride, la diosa de la discordia, arrojará la manzana de oro para la más bella que se encuentra allí, ¿será Atenea, Hera o Afrodita? El joven Paris/Alejandro elige a Elena, esposa de Menelao y se fuga con ella, lo que desata la contienda que va a durar diez años. Los griegos vencen y se abre un nuevo capítulo, el regreso de Ulises a su patria Ítaca, que le deparará otros diez años plenos de peripecias. Al fin Ulises podrá regresar a su patria y reencontrarse con su mujer Penélope y su hijo Telémaco.
Y siguen los relatos de Dioniso en Tebas, el reino de Cadmo y luego Edipo, el asesinato de su padre Layo y el casamiento con su madre Yocasta. Las “generaciones torcidas” arrastran una mácula, las sentencias que presagia el Oráculo de Delfos se cumplen inexorablemente. (Ver Shvoong Principal, Libros, Teatro, Edipo Rey).
Finalmente un extenso glosario da cuenta de los dioses y sus principales características.
La transmisión milenaria que antaño ha ido de boca en boca y de esa manera ha pervivido en el tiempo, se vuelca en estas páginas de manera amena y originalísima.