Una felicidad efímera; para unos quizás bajo el efecto del A…, para otros, en las D…, pero para el padre que ha enviudado, cuyas fuerzas y energías están cifradas en su hijo adolescente, escucha el silencio que le anuncia un disparo en un día caluroso al encontrar en la no acción y en la alucinación el alivio de una tragedia que veía en el pasado recién, y que el calor abrazante reflejaba tras de sí; segura e inexorable.
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