“Pasar por la silla eléctrica será la máxima emoción de mi vida”. Estas sinceras palabras fueron pronunciadas por A. H. Fish, el excepcionalmente cruel asesino en serie atrapado por Will King, testarudo inspector de la policía de Nueva York. Fish confesó un gran número de asesinatos de niños. En una ocasión dijo haber matado a casi cuatrocientos.
Harvey Murray Glatman, del que se dice fue el más “feo” de los
asesinos sexuales; Al Capone; Jack el Destripador; Charles Manson, son algunos ejemplos de entre los criminales más conocidos por el público. Sus vidas, las circunstancias (extremadamente brutales y en ocasiones desconcertantes) que rodearon sus crímenes, así como las de un largo y macabro catálogo de nombres de asesinos y criminales de todo tipo, son recogidos en este
Diccionario del
Crimen de Oliver Cyriax, quien subtitula su trabajo, muy acertadamente, como “una enciclopedia del mal”.
Pero no se limita Cyriax, el autor, a referir la vida, circunstancias y “obras” de tan espeluznantes personajes, sino que a lo largo de su diccionario realiza un recorrido general, y no por ello superficial, del mundo del crimen. “Abusos rituales satánicos”, “canibalismo”, “lenguaje corporal” (un modo de “traicionarse a uno mismo”),
temas como crímenes no resueltos (Marylin Monroe, Kennedy) y un larguísimo etcétera son entradas de este volumen donde el
autor se extiende con rigor y claridad profundizando en cada una de ellas. La curiosidad del lector quedará satisfecha.
Libro para ser devorado página a página de principio a fin, de la A a la Z, o libro de consulta. Es precisamente éste uno de los logros de Oliver Cyriax, tanto por los temas como por su tratamiento. Acompaña al diccionario una bibliografía selecta para aquellos que deseen ir aún más allá en este viaje por las entrañas del mal.
Oliver Cyriax ejerce como abogado en Londres. También graduado en literatura inglesa, así como autor de otros libros, ha sido productor de cine y periodista.
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