Paradójicamente,
Los chicos de la guerra ha sufrido el mismo destino de olvido que el conflicto bélico que retrata.
Hoy, a veintisiete años de su publicación, casi nadie se acuerda (y algunos hasta ignoran) que existe. Suceso editorial en la Argentina de 1982 y principios de 1983,
Los chicos de la guerra consiste en una serie de reportajes a ex-combatientes de la Guerra de Malvinas. Y creo que después de leer el libro, la palabra combatientes puede sonar exagerada. Los chicos que fueron a pelear a Malvinas, en realidad, eran conscriptos, sin una carrera militar y con una formación básica. O sea, algunos apenas sí superaban los dieciocho años. A pesar de que Daniel Kon es bastante medido en lo que pregunta, sin buscar el agobio en el entrevistado, se filtra en las declaraciones que los conscriptos muchas veces tuvieron que confrontarse con algo más que sus miedos y con amenazas más cercanas que el enemigo británico. Un libro que vale la pena rescatar del olvido.