DEL CURRÍCULO A LA EVALUACIÓN
Tras la publicación de la ley 115 (ley general de la
educación) y la pronunciación de la CEPAL con su documento EDUCACIÓN Y CONOCIMIENTO: Eje de la transformación productiva con equidad; se vislumbro por primera vez la caída de los currículos que tuvieron su hegemonía hasta los noventas.
Las nuevas políticas abandonaron su obsesión por el diseño detallado de la instrucción, para dar un vuelto en torno a la evaluación los principios de eficacia y rentabilidad como estrategia para alcanzar la calidad educativa. Este giro hacia la evaluación fue posible por que fueron los organismos de cooperación como el Banco Mundial y el FMI quienes la promovieron.
El movimiento pedagógico, no busca replantearse a si mismo como método, si no que se replantea así mismo, como objeto de transformación social; buscando con ello en la educación un medio facilitador de movilidad y desarrollo, con enfoques de sociología desde el análisis y la revisión concienzuda del contexto para generar el conocimiento.
Para MARIO DÍAZ, esta es tan solo una respuesta a situaciones tales como la creciente influencia de una estructura multinacional del conocimiento; el incremento masivo de la educación superior que genero estratificación académica y movilidad intelectual; diversificación y segmentación de los saberes en el nivel superior; re conceptualización de los conflictos sociales y agotamiento de la posición instrumental y positivista.
En 1975 se lanza el programa de mejoramiento cualitativo de la educación, con el cual se inicio el proceso de profesionalización e institucionalización como ejes del desarrollo; dando espacio para la realización de debates pedagógicos en universidades y otros estamentos.
La nueva pedagogía conceptual ha reconocido a la escuela como un acontecimiento cultural, como un problema público, buscando respuestas en nuevas metodologías, generando la transición del maestro de la pedagogía del sujeto a un conjunto de saberes denominado ciencias de la educación; creando una nueva realidad educativa alrededor de preguntas por el lugar y las posibilidades de la pedagogía en el terreno epistemológico y cultura; lo cual generó una oposición conceptual por parte de los pedagogos de la época, denominada movimiento pedagógico, el cual sin lugar a duda tuvo la intención de desviar las políticas de las multinacionales.
La década de los años 80, después de la declaratoria de México de su incapacidad de continuar asumiendo el pago de la deuda externa, se inicio un efecto domino en toda América Latina, el cual fue devastador; la respuesta a ello fue que el FMI ofrecieran nuevos créditos siempre y cuando los gobiernos aceptaran las políticas de ajuste fiscal, lo cual trajo como consecuencia la devaluación de las monedas latinoamericanas y además de ello, encarecimiento de los productos tecnológicos y merma en los productos de exportación.
Lo cual centra su interés en garantizar el acceso a la educación a todos y a todas, aunado a la profunda necesidad de garantizar una educación de calidad; para ello fue necesario replantear las características de la formación del recurso humano; lo que promueve una nueva relación estado, calidad eficiencia, equidad: para ello fue necesario en pensar en dar mayor autonomía a la escuela y por otra integrarlas en un marco común de objetivos.
De otro lado y de acuerdo con los consensos internacionales en los cuales participaron también las grandes multinacionales se necesita establecer estándares educativos que definan claramente lo que los estudiantes deben saber; implementar sistemas de evaluación independientes asociados a dichos estándares; intensificar los esfuerzos para medir el progresos de los estudiantes; realizar esfuerzos para dar mayor autoridad y responsabilidad a los rectores de las escuelas; exigir rendición de cuentas respecto al uso optimo y obtención de resultados; convocar lideres de otros sectores para que nutran los procesos.
Con la ley 115 de 1994, se abre un momento nuevo para la educación en Colombia, puesta que esta ley, hace que el estado preste mayor atención al fenómeno de la educación, la promueva y la proteja, así como garantice el ingreso a ella en igualdad de condiciones por toda la población.
Dentro de los cambios sustantivos de esta nueva ley fue la de garantizar la autonomía para organizar las áreas fundamentales de conocimiento, introducir asignatura optativas, adaptar las áreas a las necesidades locales y regionales; un nuevo sistema de evaluación, para así evaluar la calidad de la enseñanza que se imparte; énfasis a los aspectos organizativos escolares (PEI, GOBIERNO ESCOLAR, MANUAL DE CONVIVENCIA), la formación de lineamientos curriculares y los indicadores de logro.
De acuerdo con la lectura al término de eficiencia se ha acuñado el de estándares; así mismo se hace pruebas tales como las de competencias básicas; lo cual desde el autor resulta problemática por su imprecisión conceptual; además de ello, si se tienen en cuenta el desarrollo de las inteligencias múltiples, podríamos afirmar que las pruebas estandarizadas serian una clara discriminación a aquellos que han desarrollado inteligencias diferentes a la matemática o lingüística.
Desde la óptica tecnocrática de la educación, podríamos considera a la escuela como una organización cuyo funcionamiento se reduce a un conjunto de insumos; que se ha moldeado con las diferentes crisis económicas y que muy seguramente continuara su camino hacia la homogeneización mundial.
Ya se ha hecho lo propio con la producción de alimentos, al clonar los vegetales para obtener idénticos productos, se hará lo propio con los fenómenos sociales, alienando capacidades.
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