Usagi Yojimbo, es posiblemente uno de los mangas
con más carisma y solera de todo el panorama del comic oriental y
es
que no todos los días uno puede ver a conejos vagabundos,
rinocerontes cazarrecompensas o monos campesinos, haciendo vidas tan
normales como las que nosotros mismos tendríamos. Y si a este curioso
dato le añadimos una ambientación que nos sitúa en pleno Japón feudal,
donde el honor samurai se mezcla con la traición ninja a cada momento.
El resultado es un coctel refrescante, novedoso y muy atractivo.
Usagi Yojimbo, nos cuenta las aventuras de un conejo
ronin (samurai sin
señor), de nombre
precisamente: Usagi (conejo en japonés). Que en su
condición de ronin, se dedica a vagar por todo lo largo y lo ancho del
imperio animalo-japonés. No obstante, en su camino se encontrará con
todo tipo de amigos y enemigos. Desde su mejor "amigo": el
cazarrecompensas Gen, pasando por el ciego masajista: Zato-ino y
citando entre otros al elegido de los dioses: Jei. Y es precisamente
esta riqueza en los personajes uno de los factores que tan interesante
hace al manga.
Como el lector avispado habrá notado, el tal Zato-ino, no es más que
una versión porcina de Zatoichi. Pero de la misma forma, nuestro
protagonista no es más que una versión de orejas largas del mítico
Miyamoto Musashi. Y es que Stan Sakai (el autor del manga) ha añadido
todos los mitos y tópicos de la literatura y leyenda japonesa a su
coctel.