De las muchas obras de Thomas Mann, nacido en 1875, son destacables las novelas breves, que se han convertido en pequeñas joyas de la literatura universal, como Mario y el Hipnotizador, La muerte en Venecia, o El Amo y el Perro, entre otras. Nos entrega relatos muy bien definidos de la sociedad, y sus perfiles humanos apasionados, sin contar las reacciones anímicas que son sobrecogedoras por el dramatismo que entregan al lector.
En esta pequeña obra maestra, inspirada en 1930, por el odio y desprecio que T. Mann sentía por lo vulgar en el fascismo, nos narra y describe, en una forma jocosa, pero descarnada, el ambiente de mediocridad, falso, pacato, y mentirosamente moral, de un balneario de la costa italiana. En sus páginas, los personajes se mueven revestidos de ironía grosera, incisiva, y su final inesperado y triste nos hunde en una emoción amarga.
Thomas Mann, era un miembro de la alta burguesía, y describió con la precisión de un relojero, analítico, toda la decadencia de su clase, la cual es descrita con maestría en Los Buddenbrooks, novela que desagradó muy profundamente a esa burguesía de la cual el provenía, y que lo acuso de haber detractado a la Alemania Imperial, pese al éxito inmediato de la novela.
Pero su obra mas importante es La Montaña Mágica, publicada en 1924, y es, sin duda alguna, la obra fundamental para que se concediese el Premio Nobel de Literatura en el año 1929, y además, se le considerase, desde entonces como el mas grande escritor alemán después de Goethe.
Fue duramente hostilizado por el nazismo debido a sus ideas liberales, y tuvo que refugiarse en Suiza en el año 1933, y mas tarde en los Estados Unidos, en 1938, en donde se nacionalizo. Su gran trabajo de escritor lo alterno con muchas conferencias y, durante la guerra, realizo importantes charlas radiales para los alemanes, convirtiéndose en el más activo de los oradores antifascistas del planeta.
Pertenecen a este periodo la tetralogía José y sus Hermanos, escritas entre los años 1932 y 1943.
En Doctor Faustus, que apareció en 1947, emerge con toda su fuerza el germanismo de T. Mann, y en el doloroso fin de su personaje, el compositor Adrián Leverkuhn, Mann simboliza el hundimiento de Alemania y, por consiguiente, del arte y la civilización burguesa.
Escribió notables ensayos sobre Tolstoi, Goethe, Cervantes, y muchos otros grandes hombres de letras, y sus últimas obras fueron El Elegido en 1951, y El Engaño en 1953.
Thomas Mann murió en el año 1955.