Una tarde de verano, Lord Henry Wotton, aristócrata inglés conoce a Dorian Grey un joven excepcionalmente bello por conducto
de Basilio Hallward, reconocido pintor, quien le utilizaba como modelo para un retrato. El fuerte carácter de Lord Henry ejerce sus perniciosas influencias sobre la ingenuidad del joven quien se ve afectado por el desconocido poder que su inigualable belleza posee y que Lord Henry le hace ver.
Es así como en un momento de desesperación expresa su deseo de permanecer radiante y bello tal como la inmutabilidad del cuadro así lo demuestra. Tal invocación intercambia inimaginablemente el rostro del adolescente con su íntima alma, reflejando en el retrato como en un espejo, todas sus perversidades y acciones satánicas..Dorian conquista todos los placeres y aventuras que le son posibles, yendo al límite: corrompe, causa el suicidio, realiza chantaje, es indiferente hacia el sufrimiento y como exaltación última del mal mata, siendo el cuadro quien absorbe la transmutación gracias al deseo conjurado. Todo esto sobrecarga a Dorian de maldad, y su consciencia termina arrepintiéndose de haber sido perverso, finalizando con su vida y devolviendo al cuadro su
inmortalidad.