Premio Nobel de literatura 1957, Albert Camus es un autor ineludible de la lengua francesa.
La peste es una obra desconcertante.
Oran, en Argelia, durante los años 50, se encontraba aislada del mundo a causa de la
peste. La ciudad estaba entonces sumida en el aislamiento más completo a fin de evitar la propagación de la epidemia hacia otras localidades. ¿Cómo es que los habitantes reaccionaron frente a la epidemia?
Algunos estaban tentados a enfurecerse, otros se resignaron, otros aprovecharon la ocasión. Y, mientras más tiempo pasaba, los habitantes tenían miedo que la plaga no desapareciera jamás. Oran se asemejaba a un campo de concentración donde la vida de todos estaba amenazada.
No obstante, llegó por fin la hora de la liberación. Los habitantes volvieron a ser libres. En palabras del doctor Rieux, personaje central de la historia, la peste había embrujado su espíritu. Si la peste había partido, también podría regresar en cualquier momento.
A pesar de que esta obra literaria es pura ficción, nos remite, sin embargo, a una realidad lamentable: la
segunda guerra mundial y los campos de exterminio. Salvo que, en esta obra, la plaga es la peste y no los otros seres humanos. La realidad es más desoladora que la ficción.