Emilio Salgari, natural de
Italia, da vida a un personaje, el Corsario, que está a punto de ser ejecutado y es librado por sus compañeros de piratería. Este libro es una constante aventura para la imaginación y nos transporta al maravilloso mundo de estos rebeldes del mar que luchan por conquistarse un lugar entre los mejores.
La Isla tortuga, ubicada en las Antillas, es su lugar de reunión de los filibusteros, y El Rayo, el barco de batalla del Corsario, remonta los mares con la osadía propia de un barco pirata para encontrarse con su destino.
Lo que más llama la atención es que Salgari usó de su imaginación para describir todas estas historias porque acaso salió de su lugar natal, Verona, alguna, vez, pero nunca de Italia. Acosado por la depresión y la presión de sus editores, desafortunadamente toma la fatal decisión de segarse la vida en 1911, dejandonos, sin embargo, un legado de aventuras y personajes heroicos que aun visten de sueños a las generaciones actuales.