Momo, una niña que vive en un anfiteatro, posee la extraña habilidad de escuchar a la gente, de tal manera que es capaz de
resolver los problemas de quien habla con ella. Sus mejores amigos son Gigi Cicerone y Beppo Barrendero.
La paz que impera en su mundo se ve alterada, sin embargo, por la llegada de los
hombres grises. Estos extraños indviduos, supuestos representantes del Banco de Tiempo, promocionan la idea del ahorro de tiempo, el cual les será devuelto con interés. En realidad, la gente, en su obsesión por ahorrar el mayor tiempo posible, se olvida de todo lo que hace la vida alegre y placentera, y el tiempo que ahorran pasa a manos de los hombres grises, que lo transforman en cigarros y se lo fuman.
Momo, por su carácter, no cae en la trampa de los hombres grises y, ayudado por Segundo Minucio Hora y la tortuga
Casiopea, destruye a los hombres grises, devolviendo a los habitantes de la ciudad todo el tiempo que habían perdido y, por tanto la alegría y la felicidad.