Amy, el niño de las estrellas
Pedrito es un niño terrícola, que estaba andando por la playa, cuando de pronto
ve una esfera luminosa y algo sale caminando y se dirige hacia él, es Amy un niño extraterrestre que viene a enseñarnos muchas cosas como la lay fundamental del universo.
Amy invita a Pedrito a su nave espacial y lo lleva en un recorrido por todas las galaxias, especialmente la de Ofir, allí si practican esa ley y por lo tanto viven en paz y armonía.
Que bueno fuera que en la tierra se aplicara siquiera la mitad de estas enseñanzas, habría menos guerras, menos desastres, no existiría la envidia.
No sería muy chévere poder compartir todo sin que exista esa envidia que mata, por que el otro tiene lo que no podemos conseguir, por lo tanto para obtenerlo todo se vale.
Allí en Ofir todo era de todos, el que necesitara algo lo podía coger sin pedir permiso, y por el tiempo que lo tuviera ocupado, no era que quisieran algo y lo monopolizara, no ,lo ocupaban y lo dejaban en la misma parte para que otra persona lo pudiera utilizar
Desde la nave la tierra se veía como un puntico, Pedrito se preocuba por su abuelita, Amy le aconsejó que no se preocupara, no hay que preocuparse, sino ocuparse, es lo que le pasa a la mayoría de las personas que viven inventado preocupaciones antes de que pasen las cosas, hay que dejar que suceda y luego si ocuparse del problema, para que pensar en el futuro, sino sé si llegare a mañana, hay que disfrutar el presente, el hoy, el ahora, mañana ya veremos.
La base de que todo funcionará así en Ofir era el AMOR, todos se amaban, por lo tanto no querían que nada malo le pasara al vecino, cuando uno ama desea lo mejor para esa persona, con amor todo funciona mejor, si hubiera más amor este planeta sería un paraíso , pero se nota la escasez de este sentimiento y cada día es peor.
Hasta en los juegos se veía la hermandad entre naciones, nadie competía por un premio, solo querían demostrar lo que sentían, enseñar lo que sabían, no había perdedores ni ganadores, eso también me pareció muy bueno, siempre me ha parecido deprimente ver a los perdedores de un partido o de alguna competencia ,mientras que los ganadores se ufanan y se creen mejor, humillan a los que perdieron, cuando no siempre los ganadores son los mejores, ahí también existe la trampa, no siempre se gana sanamente, hasta llega a ver muertos, peleas , es un espectáculo decadente.
En cuanto a la comida, eran vegetarianos, no comían ningún ser vivo, los animales también se alimentaban de plantas, no había animales dañinos como las culebras, tiburones arañas nada agresivo ni venenoso, no había especies alejadas del amor, esas quedaban para los mundos que se las merecieran, para el planeta de Ofir era una maldad matar a los animalitos
No existía el dinero, no lo necesitaban, si todo era de todos, nada se vendía, ni se compraba, todos trabajaban para todos, tampoco había policías, no los necesitaban, todos tenían el coeficiente suficientemente bueno para no dañar la sociedad.
No tenían ninguna religión específica, todo giraba en torno al amor y si Dios es amor era la religión universal, eran tan superiores que podían elevarse con la fuerza del amor que sentían, flotaban horizontal, verticalmente, se veían meditando y enviaban mensajes a otro mundos menos evolucionados como la tierra, pero no eran captados de la misma manera que eran enviados, el grado de conciencia era tan diferente que podían ser usados para hacer una nueva era, o para aumentar la confusión y la violencia.
Cuando Pedrito llegó donde su abuelita le dio a comer unas nueces que le había regalado Amy, le parecieron muy ricas, Pedrito creyó que le podía dar una lección a su abuelita y le pregunto que cual era la ley mayor del universo? Y cuál no sería su sorpresa cuando le respondió que el AMOR, entonces no entendía por qué la mayoría de la gente no lo sabía, la abuelita le respondió que porque no lo sabían o no querían saberl., a veces la gente prefiere odiar que amar, tan fácil que sería tener un mundo como Ofir, no les parece?