Ruperto es un sapo
detective. Logra atrapar a los niños en la lectura, los lleva por un camino de aventuras increíbles
y conocen a toda clase de personajes increíbles.
No cobra dinero, cobra en moscas (su alimento favorito). Se hace preguntas que van dirigidas a los pequeños lectores para hacerlos
pensar. Su ídolo es "Yerloc Jolmes", así lo llama Ruperto, y él quiere pensar y pensar frente a la estufa para descubrir que el homicida es el mayordomo, pero resulta que no tiene estufa y tampoco mayordomos sospechosos. Por tal motivo, Ruperto considera que sus casos son mucho más difíciles. Así que los niños, tendrán que ayudarlo a resolver los casos.
Berocay logra con este libro, hacer participar a los niños, ellos se ven como en una obra de teatro y sienten que están con Ruperto resolviendo el caso.
Por cierto que los casos de este particular
detective, son fantásticos.
Hay más libros de la colección de Ruperto, ya les escribiré las sinopsis. Les recomiendo a los grandes leerlo, no se van a aburrir!!!