En pocas ocasiones se puede ver a un Stephen King tan cercano, tan sincero y al mismo tiempo sin dejar de utilizar ese estilo
directo, nada angosto, que siempre lo ha caracterizado. Sera el mismo quien nos conduzca a traves de trescientas quince páginas por su asombrosa infancia, su adolescencia, su temprano interes por la literatura... Durante un tiempo fue profesor de primaria, aunque su gran pasión, aquello por lo que simpre lucho, fue dedicarse a la escritura. Siempre se sintio atraido por el genero de terror, en el que se inicio
escribiendo pequeños relatos para revista especializadas.En este libro nos cuenta sus problemas con las drogas, como estas le hicieron olvidar los momentos que paso escribiendo libros como Cujó. Como su mujer tuvo que plantarse ante él para darle a elegir entre ella y los distintos tipos de estimulantes que tomaba.De una manera habil y divertida explica como es su proceso creativo, sus secretos sobre el dificil oficio de escritor, al que llego de la mano de su primera novela Carrie.Precisamente, su amor por el trabajo, la necesidad de
escribir, fue lo que le incito a recuperarse de un accidente casi mortal en el verano del año 2000.