Sin temor a equívocos el mejor bailarín de salsa en Cuenca, fue Valentín Martínez, familiarmente conocido como "Negrito Valentín".,
pimentoso, alegre y danzarín poseedor de gran habilidad en brazos y piernas.Durante los desfiles de los salesianos, popularmente conocidos como "shalicos" la mascota para el Padre Carlos Crespi, era el "Negrito Valentín", siendo un negrito fino iba al frente de la banda de músicos en calidad de mascota, boteando la pelota de basket y era la atracción de la ciudadanía que se congregaba en sus principales calles y le aplaudían freneticamente.
Pronto surgía la interrogante ¿ de dónde conseguiría el Padre Crespi, a este simpático negrito?.
Integrante del Cuerpo de Bomberos, era el cachiporrero oficial y con pantlón blanco, casaca roja y guantes blancos, hacía proezas con la cachiporra, de amplia sonrisa dejaba al descubierto su blaca dentadura bien cuidada.
Preparaba una serenata nocturna con los integrantes del conjunto orquestal a eso de las 01h00 en el jeep de un amigo y descendiendo por la calle Gran Colombia en intersección con la calle Benigo Malo, un volquete intercepta y choca, dos de los ocupantes del pequeño vehículo salen con vida mientras los restantes fallecieron al instante.
Dolor y lágrimas entre los ciudadanos que conocieron de este gtrágico accidente, por que ya no se escuchará la voz de quien interpretaba " Angelitos Negros" " quizá, quizá, quizá" " Cómo te quiero mi
negra" y menos verle bailar en las acostumbradas fiestas de los distintos barrios de Cuenca.
Sus amigos decían que el "negro" era especial, siempre sonriente, su amplia sonrisa reflejaba la alegría de vivir.
Frecuentaba el desaperacido Cine México y allí señalan aprendió a bailar salsa.