"El arquitecto del diablo", "el
nazi bueno", entre otros apelativos, es como la historia recuerda a
Albert
Speer, inicialmente arquitecto favorito del
Fuhrer y posteriormente Ministro de Armamento del
Tercer Reich y el principal nombre que se barajaba para suceder a
Hitler a su muerte. Se suele pensar en los
nazis como en monstruos que ordenaron y ejecutaron el sufrimiento y matanza de millones de seres humanos, y efectivamente lo fueron. Pero este libro da un paso más allá de la superficialidad y nos muestra una concienzuda investigación de las motivaciones y del contexto histórico de uno de los principales personajes del círculo íntimo de
Adolf Hitler.
La autora de este libro, Gitta Sereny, pasó 4 años conviviendo con Speer (fallecido en 1981) e investigando con muchas personas que de primera mano vivieron aquellos tormentosos días de la
Segunda Guerra Mundial, resultando en un documento histórico implacable pero también lleno de anécdotas incluso hasta pícaras que nos muestran el día a día en los pasillos del poder de la Alemania Nazi. Así nos enteramos de inocentes bromas gastadas al
Fuhrer que solamente se le permitían a Speer, echamos un vistazo a los diarios personales de
Goebbels, Ministro de Propaganda, de las intrigas palaciegas de
Martin Bormann y a los angustiosos días finales de la
Segunda Guerra Mundial concluyendo con el suicidio de
Hitler.
Speer fue juzgado en
Nuremberg y sentenciado a 20 años de prisión. Mientras estuvo en la cárcel se dedicó a escribir sus memorias que luego se convirtieron en un éxito literario mundial. Aunque fue de los pocos nazis que reconocieron su culpa como régimen de crueldad, nunca aceptó tener conocimiento personal directo de las matanzas de millones de judíos, gitanos, homosexuales, retardados mentales, oponentes políticos y demás personas inocentes víctimas de la barberie hitleriana. A pesar de las más de 800 páginas del libro, no se logra demostrar a cabalidad si Speer mentía o no. De lo que sí queda constancia es de que en definitiva
Albert Speer se opuso con éxito a la orden final de tierra arrasada que ordenó
Hitler sin importarle el sufrimiento del pueblo alemán, quizá eso fue lo que lo salvó (a Speer) de la horca.
En resumen, te recomiendo este libro a ti que eres voraz lector de todo lo relacionado con los hechos de la
Segunda Guerra Mundial. No te decepcionará.
Saludos!!!