Arthur Conan Doyle publica en 1902 “El perro de los Bakerville” saneando lo que había provocado 9 años antes al hacer desaparecer
al detective zambulliéndose en las cataratas de Suiza en “La aventura del problema final”.
Pensó que se había apurado en hacerlo desaparecer y lo resucitó en “El perro de los Bakerville” situando la historia en una época anterior a la muerte del detective.
El cuento aparece en la revista The Strand en fascículos con éxito inimaginable ya que sus seguidores hacían cola para conseguir el último fascículo.
La trama cuenta la historia del fantasma de un perro que circunda Bakerville. Finalmente explica que para darle al perro un aspecto sobrenatural pintó su trompa con fósforo.
Al morir su hijo, de tan racionalista que era se vuelve espiritualista comenzando una amistad con Houdini.
En la aventura de la casa vacía Holmes se deshace de su enemigo Moriarty tirándolo en las cataratas y para que los hombres de Moriarty no vayan tras él, dejó que crean que había caído con su enemigo.