Muchas de las
historias para dormir a los niños que
conocemos en la actualidad tienen un origen muy antiguo, muchas de ellas fueron
pensadas por un esclavo griego llamado Esopo, quien escribió algunas de las
historias más amadas de todos los tiempos. Las fábulas de Esopo (cuentos cortos
con una moraleja)
contienen personajes memorables y frecuentemente
reutilizables; por ejemplo, en varias de sus historias, Esopo presenta a un
león, un ratón, un zorro, un granjero, o una cigüeña como personajes
principales. Si el personaje principal es un animal, éste posee la
habilidad de pensar y comunicarse como los humanos, y en ocasiones hasta
conversa con ellos.
Para los parámetros actuales muchas de las historias acaban pareciendo
completamente absurdas, como en 'El león enamorado' cuando un león se
enamora de la hija del leñador. Sin embargo, al desarrollarse las historias;
los personajes, la trama y las situaciones confluyen para establecer cierta
enseñanza moral, muchas de las cuales se han vuelo frases que usamos
cotidianamente, como: 'dime con quién andas y te diré quién eres'. Muchas de
las fábulas abarcan temas simples como la estupidez, la necedad, la culpa y la
lealtad por ejemplo. Además, al utilizar personajes estereotipados como el
zorro astuto y la mula necia, Esopo puede transmitir su mensaje rápida y
simplemente, ya que no tiene por qué explicar las razones de los personajes
para actuar como lo hacen;
simplemente es parte del comportamiento que todo el
mundo asocia con ellos.
Aunque están escritas en su mayoría como
contadas a un niño, las fábulas de
Esopo contienen lecciones valiosas para todas las edades, y han sido contadas
una y otra vez a lo largo de los siglos. Por su simplicidad, humor y enseñanzas
morales, probablemente seguirán siendo consideradas como unas de las mejores
historias que se hayan escrito.
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