Un trabajo
casi sin paralelo desde el punto de vista de
longitud y naturaleza épica, el deslumbrante Milton captura
maravillosamente lo que él cree en lo referente a la
historia de la creación. Usando una mezcla del mito griego
con su conocimiento extenso de la literatura clásica, del
verso polémico que intoxica ocasionalmente (particularmente
en la presentación del
casi-héroe Satán), y de sus propias
convicciones, Milton presenta esta vez un complejo y
cautivador cuento. También parece revelar sus dificultades
internas con el tema en cuestión, como las muchas
contradicciones fascinantes respecto a la predestinación de
Adán y Eva ante la posibilidad de convertirse en seres
libres. William Blake señaló la facilidad con la que
Milton se encontraba hablando sobre Satán en lugar de sobre
Dios, sugirió que él fuera como muchos otros
poetas, “estaba en el bando del diablo sin saberlo.”
Leerlo es un placer místico deseado (la mejor versión es
probablemente las obras clásicas del Penguin), pero
esperando ser desafiado y provocado de igual manera.