La biogeografía se atascó en una "fase de historia natural” dominada por la colección de datos, según discutieron en 1967
los jóvenes biólogos de Princeton Robert H. MacArthur y Edward O. Wilson . En este libro, los autores desarrollaron una teoría
general para explicar los hechos de la biogeografía de islas. Primero, la teoría utiliza los principios de la ecología de
poblaciones y la genética para explicar cómo la distancia y el área de las islas se combinan para regular el equilibrio entre la inmigración y la extinción en las poblaciones de las islas. A continuación, los autores prueban la teoría contra grupos de datos. La Teoría de la Biogeografía de Islas nunca fue concebida como la última palabra en el tema. En vez de eso, MacArthur y Wilson procuraron estimular formas nuevas de estudios teóricos y empíricos, que dirigieran el cambio hacia una teoría general más fuerte. Aún después de un tercio de siglo desde su publicación, el libro continúa sirviendo bien a este propósito. Desde libros populares como la Canción del Dodó de David Quammen, hasta argumentos en la literatura profesional, la Teoría de la Biogeografía de Islas permanece en el centro de las discusiones sobre la distribución geográfica de las especies. En un prefacio nuevo, Edward O. Wilson revisa los orígenes y las consecuencias de este libro clásico. Traducción de Alberto Anzures-Dadda, Instituto de Ecología A.C.