Hay mucha actividad en el Buda de los
Suburbios. Un burócrata se convierte en
un guru suburbano y se casa con una
discípula que tiene un hijo punk-rockero
llamado Charlie Hero. Como consecuencia el hijo del guru es lanzado de su
cómoda vida a una serie de experiencias eróticas en Londres. Todo el
tiempo,
Hanif Kureishi sostiene la narración con un tono de ingeniosa ironía. En la
descripción de la vida en los
suburbios dice: “Estábamos orgullosos de no
aprender nada salvo los nombres de los futbolistas, los músicos de las bandas
de rock y la letra de ´Yo Soy la Morsa.´” Al mismo tiempo mezcla culturas,
clases y géneros mientras que hace volar en pedazos el racismo en la vida
británica en esta novella ganadora en 1990 del premio Whitbread.