Desde el dolor de Cuchara, viejo bluesero, enfermo y expulsado de su apartamento, y de Kiki, solitaria pelirroja treintañera,
se tejerá una historia de lenta recuperación para ambos
personajes. Kiki vuelve del sanatorio para encontrarse al viejo en la vereda,
expulsado de su casa, y sublevada por su propio dolor y el que adivina en Cuchara, se hace cargo de él. Salva a Cuchara de una pronta y penosa muerte en el asilo y le da la oportunidad de emprender un camino digno hacia la muerte, recuperando su historia y su música. Kiki, a su vez, comenzará una complicada trama de engaños para darle atención médica a Cuchara, que la llevará a enredarse con la corrupción en su trabajo, mientras se enfrenta, entre el alcohol y la violencia, a su historia de vejaciones familiares. Los cruces raciales y culturales de los distintos personajes sirven al autor para pintar un fresco de la compleja sociedad norteamericana.