La
ausencia de Fidel Castro tiene poco impacto en la vida cotidiana de Cuba Contrariamente a los vaticinios del exilio y
de los analistas en el sentido de que la
ausencia de Fidel Castro podría haber desembocado en una transformación del
gobierno de la isla, la vida sigue marchando con normalidad en Cuba, a ocho meses del abrupto retiro temporal del poder del longevo líder. El cambio ha tenido poco o ningún impacto en las operaciones gubernamentales y en la vida cotidiana de los ciudadanos.. Las especulaciones surgidas tras el anuncio de la enfermedad de Castro, el pasado 31 de julio, y el traspaso del poder temporario a su hermano Raúl, jefe de las fuerzas armadas, como la posibilidad de una transición política y de una mayor apertura en la economía se han fusionado: la realidad es que Cuba continúa funcionando en la misma forma en que lo hacía antes del retiro del mandatario. En esto coinciden el oficialismo, la disidencia y el cubano de a pie que batalla a diario para ganarse el sustento. "Yo pienso que el pueblo sigue viviendo lo mismo, porque el Comandante se enfermó, pero siguió la continuidad. Sí se ha hecho algo que Fidel debió de haberlo hecho hace rato, que es delegarles tareas a los compañeros que tiene al lado", opinó un habitante de Camagüey empleado de la construcción que prefirió que no se divulgara su identidad. Basta caminar por las bullangueras calles de La Habana o pasearse por los tranquilos campos para darse cuenta de que, con sus virtudes y defectos, el turismo, la agricultura, los negocios estatales, los particulares y los clandestinos, las escuelas, los hospitales, los medios de comunicación, en fin, toda Cuba ha seguido su ritmo habitual. Proyectos clave como el desarrollo petrolero, la restauración del casco histórico de La Habana, el plan energético y las misiones médicas y educativas a América latina siguen avanzando. Otros temas, como los precios de los alimentos, el transporte y la vivienda, continúan al tope de la lista de quejas ciudadanas. La excepción han sido las relaciones con los medios extranjeros de prensa en Cuba. El Estado, que en los últimos años había sido tolerante con los periodistas acreditados, ha impuesto restricciones de cobertura e incluso retirado permisos de trabajo a varios de ellos.. En la capital, todas las tardes una multitud de hombres sigue congregándose en el Parque Central a debatir a grito limpio las novedades del béisbol, y en las noches los jóvenes continúan buscando dónde ir a bailar o charlando en el malecón. Los babalawos (santeros) se pasean por las esquinas de la vieja ciudad, y las iglesias católicas siguen a casa llena. Mientras tanto, los guajiros de las provincias siguen cultivando la caña, el tabaco y el café en su apacible existencia, y exhibiendo una amabilidad que parece de otra época. Según fuentes oficiales. durante su recuperación Fidel Castro se ha mantenido activo, involucrándose "plenamente en todas las cosas importantes" del país y delegando aquellas que supervisaba a un grupo de ministros que han respondido bien a la encomienda. Lo más destacado, y lo más notable, paradójicamente, también es bastante obvio: que el país está funcionando, ha seguido funcionando normalmente después de la proclama de Fidel", señalaron las mismas fuentes de información. Sin duda, el tema de cómo funcionará Cuba sin Fidel es recurrente en todas las entrevistas de prensa, cosa que lo sorprende, porque es "como si se pensara que el gobierno cubano no tiene estructura", pese a que la manera de proceder en caso de la ausencia del líder está dispuesto en la Constitución. "Siempre la respondimos igual, antes y después del 31 de julio. La diferencia donde está es que ya han pasado varios meses. Lo que antes le decíamos que ocurriría es lo que ha estado ocurriendo, con la diferencia de que Fidel está vivo, está actuando, en un proceso de recuperación que marcha muy bien, pero no está ausente", agregó alguien próximo al circulo estrecho del mandatario cubano "No lo ven (a Castro) como lo veían en otra época dando discursos aquí, allá, moviéndose con esa hiperactividad de él. Pero no se preocupe, está ahí, y está dirigiendo y está actuando desde las condiciones que le impone la recuperación", apuntó el colaborador de Fidel. La gente en la calle está dividida en torno a este tema. Un sector coincide con estos argumentos, mientras que otro entiende que después de Fidel Castro cualquier cosa podría pasar. Entretanto, el veterano opositor al gobierno y ex comandante revolucionario Eloy Gutiérrez Menoyo coincidió al señalar que no ha visto cambio alguno desde que está Raúl Castro. "Gobierno provisional hasta ahora no hay ninguno, todo es lo mismo", sentenció, fumando en la mecedora que tiene junto a la ventana del sencillo departamento donde vive en las afueras de La Habana. Quizás el mayor cambio experimentado durante este período ha sido en las actitudes de los ciudadanos, que exhiben una mayor soltura a la hora de hablar de los problemas del país y muchos expresan abiertamente incertidumbre e incluso miedo ante un futuro sin Fidel
Donanfer