Biografía de Mao Zedong que muestra una figura que se aparta sensiblemente de la imagen estereotipada e idealizada mostrada
durante años al público. Basada en diez años de investigaciones y en las entrevistas realizadas a muchas de las figuras que se movieron en los círculos más cercanos a Mao –y que hasta ahora no habían hablado- y con casi todo aquel, que fuera de China, mantuvo alguna relación significativa con el personaje. El libro está repleto de revelaciones sorprendentes: hace añicos el mito de la
Larga Marcha, y el Mao preocupado por los campesinos chinos; muestra su estrecha relación y dependencia de Stalin para hacerse con el poder en China; su relación con Jruschov para convertir China en una potencia militar, y la posterior ruptura con la URSS al chocar los intereses expansionistas de Mao, que, como los dirigentes de las URSS, soñó en conquistar el mundo. Estos sueños se convirtieron en pesadilla para millones de chinos, que vieron sucumbir a más de 70 millones de coterráneos ante las locuras maoístas. La Guerra de Corea (1950-1953), la Guerra de Vietnam (1946-1975) y las Crisis de Taiwán, son analizadas desde la
perspectiva política de Mao, que trata de aprovecharlas para sus intereses particulares, sin considerar para nada las consecuencias dramáticas que acarrearon a los propios chinos y a terceros. Esta perspectiva enriquece el análisis histórico de esos acontecimientos de la Guerra Fría. Los
autores muestran las luchas intestinas que sostuvo dentro del Partido Comunista Chino para hacerse primero con el poder, y mantenerse en él posteriormente, acabando con todo aquel que pudiera hacerle la más mínima sombra. Esto reflejará, entre otras cosas, el trasfondo de la violenta
Revolución Cultural de los años sesenta. Para tener una visión más completa del personaje parece que hubiera sido conveniente introducir aquellos aspectos positivos que, sin duda, debieron existir en la persona y en la vida del líder chino: el cuadro que pintan los autores queda casi en su totalidad cubierto de pinceladas oscuras, que apenas permiten vislumbrar alguna luz, impidiendo tener una visión más completa de este hombre que marcó buena parte de la historia de China en el siglo XX, y del mundo en la segunda mitad del siglo XX.