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Shvoong Principal>Libros>Reseña de La Bella y la Bestia

La Bella y la Bestia

Reseña del Libro   por:Donanfer     Autor : Donanfer
ª
 
LA BELLA Y LA BESTIA (The beautiful one and the beast) Un mercader antes de partir para un largo viaje de negocios, llamó a sus tres hijas para preguntarles qué querían que le trajera a cada una como regalo. La primera pidió un vestido de brocado, la segunda un collar de perlas y la tercera, que se llamaba Bella y era la más considerada, le dijo a su padre: "Me bastará una rosa cortada con tus manos". El vendedor partió y, una vez concluidos sus asuntos, se dispuso a volver cuando una tormenta le tomó inadvertido. El viento soplaba helado y su caballo adelantaba penosamente. Casi desfalleciente por el agotamiento y por el frío, el mercader de improviso vio fulgurar una luz en medio del bosque. Entró decidido y siguió llamando. El mercader, tras meditarlo durante un rato, decidió sentarse a la mesa; con el hambre que tenía consumió en breve tiempo una suculenta cena. Después, todavía intrigado, subió al piso superior. A uno y otro lado de un pasillo largísimo, aparecían salones y habitaciones maravillosos. Era tarde y el mercader aprovechó la ocasión y se echó sobre la cama; pronto quedó dormido hondamente. Al despertar por la mañana, una mano desconocida había depositado a su lado una bandeja de plata con una cafetera que lanzaba humo y fruta por doquier. Al igual que la noche anterior, no encontró a nadie y, sacudiendo la cabeza ante tan insólita situación, se dirigió al jardín en busca de su caballo que había dejado atado a un árbol, cuando un hermoso rosal atrajo su atención. Se acordó entonces de la promesa hecha a Bella, e inclinándose cortó una rosa. De improviso, de entre el boscaje del rosal, emergió una bestia horrenda que iba vestida con un bellísimo atuendo; con voz profunda y terrible lo amenazó:-¡Desagradecido! Te he dado hospitalidad, has comido en mi mesa y dormido en mi cama y, en señal de agradecimiento, ¿vas y robas mis rosas preferidas? ¡Te mataré!! . El mercader, aterrorizado, se arrodilló temblando ante la fiera:-¡Perdóname! ¡Perdóname la vida! Haré lo que me pidas! ¡La rosa era para mi hija Bella, a la que prometí llevársela de mi viaje! La bestia retiró su garra del desventurado. El mercader, asustado, prometió obedecerle y cumplir su orden. Cuando el mercader llegó a su casa llorando, fue recibido por sus tres hijas, pero después de haberles contado su terrorífica aventura, Bella lo tranquilizó diciendo:-Padre mío, haré cualquier cosa por ti. No debes preocuparte, podrás mantener tu promesa y salvar así la vida! ¡Acompáñame hasta el castillo y me quedaré en tu lugar. El padre abrazó a su hija: -Nunca he dudado de tu amor por mí.. Así, de este modo Bella llegó al castillo y la Bestia la acogió de forma inesperada: fue extrañamente gentil con ella. Le fue asignada la habitación más bonita del castillo y la muchacha pasaba horas y horas bordando cerca del fuego. La Bestia, sentada cerca de ella, la miraba en silencio durante largas veladas y, al cabo de cierto tiempo empezó a decirles palabras amables, hasta que Bella se apercibió sorprendida de que cada vez le gustaba más su conversación; hasta que una noche la Bestia, se arriesgó y le propuso matrimonio.
Bella, de momento sorprendida, no supo qué responder.; entonces La Bestia interpretó ese silencio como un << no>> y lejos de fastidiarse comprendió. La vida siguió como de costumbre y este incidente no tuvo mayores consecuencias. Hasta que un día la Bestia le regaló a Bella un bonito espejo de mágico poder. Mirándolo, Bella podía ver a lo lejos a sus seres más queridos. .Bella se pasaba horas mirando a sus familiares. Al cabo de un tiempo se sintió inquieta, y un día la Bestia la encontró derramando lágrimas cerca de su espejo mágico.-¿Qué sucede? -quiso saber el monstruo.-¡Mi padre está muy enfermo, quizá muriéndose! ¡Oh! Desearía tanto poderlo ver por última vez!-¡Imposible! ¡Nunca dejarás este castillo! -gritó fuera de sí la Bestia, y se fue. ¡Qué bueno eres conmigo! Has devuelto la felicidad a una hija devota -le agradeció Bella, feliz. Bella era feliz y se olvidó por completo de que los siete días habían pasado desde su promesa. Una noche se despertó sobresaltada por un sueño terrible. Había visto a la Bestia muriéndose, respirando con estertores en su agonía, y llamándola:-¡Vuelve! ¡Vuelve conmigo! Fuese por mantener la promesa que había hecho, fuese por un extraño e inexplicable afecto que sentía por el monstruo, el caso es que decidió marchar inmediatamente.-¡Corre, corre caballito! -decía mientras fustigaba al corcel por miedo de no llegar a tiempo. Al llegar al castillo subió la escalera y llamó. Nadie respondió; todas las habitaciones estaban vacías. Bajó al jardín con el corazón encogido por un extraño presentimiento. La Bestia estaba allí, reclinada en un árbol, con los ojos cerrados, como muerta. Bella se abalanzó sobre el monstruo abrazándolo:-¡No te mueras! ¡No te mueras! ¡Me casaré contigo! Tras esas palabras, aconteció un prodigio: el horrible hocico de la Bestia se convirtió en la figura de un hermoso joven.-¡Cuánto he esperado este momento! Una bruja maléfica me transformó en un monstruo y sólo el amor de una joven que aceptara casarse conmigo, tal cual era, podía devolverme mi apariencia normal. He aquí la razón por la cual todavía hoy aquel castillo se llama "El Castillo de la Rosa". Donanfer
Publicado el: 22 enero, 2007   
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  1. Responde   Pregunta  :    y como se hace para descargar peliculas entoncesssss Ve todo
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  1. 1. juank

    la bella y la bestia

    falta un parrafo no se entiende que no le dejara ir a ver al padre y despues le agradece su bondad

    0 Puntuación domingo, 20 de mayo de 2007
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