Todos tenemos el derecho irrenunciable de dejar que la vida misma sea la encargadamatarnos lentamente ,a su tiempo y con
sabiduría ,y que ella misma sea quien decida nuestro principio y nuestro fin.
Concepciones antropológicas acomodaticias, distorsión del verdadero sentido de la vida
humana se constituyen en laraiz del fenómenoactual dedesvalorización de la vida humana inicial y terminal.El ser vale en la medida de lo que produce y consume enésta existencia pobre. mediáticay globalizada.La vida no vale uncentavo es el mensaje que subrepticia, lenta yen forma homicida se está entronizando en la sociedad actuala través de la legalización del aborto y la
eutanasia.¡Cuidado! analicemos esta problematica puntualmente y examinemos cada caso en particular, ¿Aborto terapeutico?¿Eugenésico?¿Por indicación social? Eutanasia como sinónimo de buen morir.
¡Atención! tengamos una visión más crítica y trascendente de la vida, OVARIOS, TESTICULOS al que le corresponda, al que está en la zona del poder para valorizar de una vez por todas este tan depreciado y vapuleado pero insustituible y maravilloso bien que es la vida para que podamosnacer, viviry morir con dignidad bioética