Poema 2 En su llama mortal la luz te envuelve.Absorta, pálida doliente, así situadacontra las viejas hélices del crepúsculoque
en torno a ti da vueltas.Muda, mi amiga,sola en lo solitario de esta hora de muertesy
llena de las vidas del fuego,pura heredera del día destruido.Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro.De la noche las grandes raícescrecen de súbito desde tu alma,y a lo exterior regresan las cosas en ti ocultas.De modo que un pueblo pálido y azulde ti recién nacido se alimenta.Oh grandiosa y fecunda y magnética esclavadel círculo que en negro y dorado sucede:erguida, trata y logra una creación tan vivaque sucumben sus flores, y llena es de tristeza.