La ciudad, ha estado sometida en el último siglo a una serie de cambios cuya evolución se torna difícil de prever. Estos
cambios, llevan a interrogarse por la vigencia de conquistas sociales que hasta hace algunas décadas parecían definitivas. Como ejemplo de ello, el autor cita la progresiva limitación del derecho de todo ciudadano a usar y gozar del espacio público - derivado de su cada vez más frecuente privatización - haciendo referencia, también, a la acentuación de la problemática de la segregación urbana existente en casi todas las ciudades del mundo, en particular, en las metrópolis latinoamericanas; con las consecuencias negativas que ello tiene en el plano de la integración y del contacto social entre clases y/o grupos culturalmente diversos. El propósito de Borja, es proporcionar al lector claves de lectura de carácter socio histórico, político, económico y cultural que permitan la comprensión de las dinámicas socio espaciales implicadas en las nuevas formas de ocupación del territorio urbano. Con este objeto, hace un recorrido por los diferentes tipos de
ciudad que han emergido a lo largo de la
historia de occidente: la Ciudad Clásica, la Ciudad Industrial, para llegar a lo que se conocemos hoy día como la Ciudad Globalizada o de la Información. El autor insiste en la importancia de reconocer la coexistencia de estos tres modelos, para sumir el fenómeno urbano desde una perspectiva compleja. Borja, a través de ejemplos prácticos, intenta demostrar la necesidad de frenar la pérdida y destrucción progresiva del Espacio Público producida como efecto de la instalación de una racionalidad especulativa – capitalista - favorecida por la falta generalizada de regulación estatal en este plano, sugiriendo estrategias e instrumentos políticos desde el Estado y la Sociedad Civil orientados a contrarrestar estos procesos. La apuesta del autor, se encamina hacia la reivindicación de una ciudad integrada e integradora, indispensable a un proyecto político democrático que tenga como norte la justicia, la igualdad y el respeto por sus ciudadanos. Estas nuevas dialécticas entre lo global y lo local deben ser comprendidas atendiendo a los niveles de desarrollo de cada país, su historia, cultura urbana, nivel de evolución y consolidación de sus instituciones sociales y políticas.